viernes, 30 de diciembre de 2022

Pronunciamiento de docentes de la Universidad San Marcos

 

PRONUNCIAMIENTO

 

¡ABAJO la REPRESIÓN CONTRA el PUEBLO!

 

¡VIVA la lucha del HEROICO PUEBLO PERUANO!

I

  1.1 Los sectores populares –sobre todo– los hombres y mujeres del campo, los pueblos originarios y de las provincias venían resistiendo en una lucha de más de 15 años la política neoliberal que les arrebataba día a día sus derechos y condiciones de vida. Así lo hicieron en Conga, Bagua, el valle de Tambo, las Bambas, Cerro de Pasco, Pulpines, Sitramun y otros.

 

 1.2  LA POLÍTICA NEOLIBERAL, POLÍTICA DE SALVATAJE  y REIMPULSO DEL SISTEMA CAPITALISTA CONTRA la que EL PUEBLO PERUANO COMBATE  se aplica desde fines de la década del 80, principalmente por las grandes potencias bajo la hegemonía de  USA y también por China, expoliando los recursos naturales y la fuerza de trabajo de casi todos los pueblos con las nuevas tecnologías de procesamiento y control de la Información y arrasando los derechos laborales y democráticos conseguidos.

 Aumentó así la plusvalía absoluta y relativa elevando hasta límites inconcebibles la tasa de ganancia y poder del capital, hundiendo en la pobreza y la miseria de la desocupación al 90 % de la población mundial, con la complicidad, principalmente, de la gran burguesía de nuestros países, sus directos socios y beneficiarios internos.

 

1.3 LA CRISIS del 2008 EVIDENCIÓ EL FRACASO de la POLÍTICA NEOLIBERAL y  LA CADUCIDAD DEL SISTEMA. Desde entonces el producto bruto interno de las grandes potencias se ha estancado y/o decrecido, incluso China no pudo alcanzar ni de lejos su crecimiento anterior.

 

1.4 HACIA el 2019 el SISTEMA ESTABA ABRUMADO POR LA CRISIS y las masivas  protestas contra la contaminación ambiental causada por el modelo económico y el empobrecimiento de las clases medias. En América Latina hubo protestas masivas en Chile y Colombia. Los estados mostraron mayor reaccionarización. El FMI  y el Banco Mundial llamaron a la intervención del Estado en la economía. La CEPAL habló de 'la nueva normalidad' con Caída de la inversión, baja productividad y elevado desempleo.

El 2019 EN EL PERÚ estuvo marcado por la lucha de los TRABAJADORES AGRÍCOLAS de Agroexpotadoras principalmente en ICA desenmascarando la PATRAÑA que la mostraba  como MODELO de PROSPERIDAD y desarrollo.

El 2018: 400 mil peruanos más habían caído en la pobreza. El 2016 SUNAT DEVOLVIÓ por IGV 5889 millones de soles a las mineras y COBRÓ al sector minero SOLO 1994 millones de soles por Impuesto a la renta e IGV.

 

1.5 LA PANDEMIA de COVID 19 a NIVEL MUNDIAL y en el PERÚ sirvió para EVIDENCIAR el fracaso del capitalismo y su política neoliberal en atender los derechos fundamentales de la población: salud, educación, trabajo; a la vez para ENCUBRIR su CRISIS y EXPOLIAR más a la población: desapareció el derecho al trabajo y los derechos laborales, usó la crisis sanitaria para aislarnos e impedir la movilización, endeudar al estado con el negociado de las necesitadas vacunas. NO HAY QUE OLVIDAR: el Perú tuvo a nivel mundial la TASA MÁS ALTA de MUERTES por cada MIL HABITANTES.

Pero sirvió también para que miles de migrantes provincianos desafiaran por primera vez la orden de inmovilización del Estado, marchando a pie o como pudieron regresaron a sus pueblos de origen arrojados de Lima por la pobreza, las deudas y el desempleo.

 

II

 2.1 LAS GRANDES MAYORÍAS ENCUENTRAN  UN NORTE COMÚN ANTE LA OPRESIÓN QUE VENÍAN ENFRENTANDO.

 2.1.a) A partir de la segunda vuelta electoral en abril del 2021, el pueblo se nucleó en torno a una propuesta de gobierno que pese a no romper con la ECONOMIA NEOLIBERAL y su 'economía social de mercado', CUESTIONABA y DENUNCIABA esa política y la necesidad de medidas para DEFENDER la ECONOMÍA NACIONAL: industrialización, desarrollo del agro no exportador, democratizar la sociedad: defender la salud, la educación y el trabajo como derechos fundamentales y la necesidad de una NUEVA CONSTITUCIÓN.

2.1 b) Y esa propuesta se encarnaba no en un Ollanta Humala ni en un cholo de Harvard, sino en un MAESTRO PRIMARIO de ORIGEN RURAL, hijo de campesinos medios empobrecidos y emergentes, dirigente de la Huelga de maestros del 2017, la más importante y combativa de los últimos años. Y ese proyecto y ese candidato ganó LEGÍTIMA y  LEGALMENTE las ELECCIONES .

 

2.2 LOS INTERESES y CONTRADICCIONES de los GRANDES GRUPOS ECONÓMICOS representados por diversos sectores de la derecha y ultraderecha que desde hacía 6 años mantenían en jaque al país TOMARON un NUEVO CARÁCTER a partir de esa derrota electoral que sacó a flote la raigambre RACISTA, CLASISTA y FASCISTA de los grupos de poder en el PERÚ.

EVIDENCIÓ una sociedad con un profundo EXCLUSIVISMO de clase; un núcleo psicosocial e ideológico racista de raíz hispana unido al ideario cientificista del capitalismo imperialista justificador de la explotación de los pueblos colonizados. En el PERÚ se EJERCE CONTRA las GRANDES MAYORÍAS de ASCENDENCIA PREHISPÁNICA, CAMPESINA u OTRAS, NO por un COLONIZADOR, sino por los que SE SIENTEN SUS DESCENDIENTES o SE  IDENTIFICAN con ELLOS como  PATRONES LEGÍTIMOS.

 

2.3 LA CAMPAÑA IDEOLÓGICO-POLÍTICA de la ULTRADERECHA tiene 3 momentos:

a) En la coyuntura electoral lo central fue el terruqueo, el anticomunismo feroz y engañoso, apelando a mentiras y pintas hechas por agentes de Dircote o policías.

b) Con el triunfo electoral y antes de la juramentación:  fraude electoral.

c) Después de la juramentación: el discurso racista, clasista y el terruqueo todo en función de la VACANCIA presidencial y FRENAR las DEMANDAS del PUEBLO.

 

2.4 LA SITUACIÓN ACTUAL. Antecedentes inmediatos de la coyuntura:

a) En los últimos meses diversos sectores populares venían movilizándose incluso con paros y huelgas en Lima principalmente, en demanda de mejoras económicas y laborales, en defensa de sus derechos fundamentales salud, educación; respeto del medio ambiente y recursos naturales en la Amazonía y mar peruano (Ventanilla- Repsol)

b) En los meses de octubre y noviembre SE AGUDIZA el TEMA de la VACANCIA, se da la confrontación constante con la PRESIDENCIA  desde el  CONGRESO, FISCALÍA y MEDIOS de COMUNICACIÓN más importantes ;  el Ejecutivo se reúne en Lima y provincias con autoridades regionales y organizaciones de la población por sus  demandas.

C) En las últimas semanas de noviembre y   primera de diciembre las movilizaciones en  provincias crecen y se desplazan hacia Lima.  Sus exigencias centrales son: CIERRE del CONGRESO, ASAMBLEA CONSTITUYENTE Y NUEVA CONSTITUCIÓN.

 

III

 

3.1 LA COYUNTURA ACTUAL: 7 de DICIEMBRE.

DERROCAR, no importa aquí los detalles, UN GOBIERNO DEMOCRÁTICAMENTE   ELEGIDO, LEGÍTIMA y LEGALMENTE porque  en su programa de trabajo levantaba las  banderas de Nueva Constitución , de cambios en el régimen neoliberal. Aun cuando estaba lejos de cumplirlo, ha movilizado a los más  amplios sectores populares DISPUESTOS a DEFENDER su DERECHO a CAMBIAR este estado de cosas y se ha concretado en tres OBJETIVOS: LIBERTAD de PEDRO CASTILLO, reconocerlo como presidente, CIERRE del CONGRESO , ASAMBLEA CONSTITUYENTE  y NUEVA CONSTITUCIÓN.

Estos hechos han marcado y marcarán  el Futuro porque el pueblo está dispuesto a defender sus planteamientos  porque más allá de los detalles sus demandas son legítimas.

 

3.2  La respuesta de la ultraderecha que es la que  está conduciendo el Estado hoy, expresa su violento odio de clase con una dictadura  genocida. SE HA ATREVIDO a LLAMAR y CONVOCAR a  las FUERZAS ARMADAS Y POLICIALES en discursos públicos para el crimen masivo, el genocidio. En el CONGRESO y en los MEDIOS de COMUNICACIÓN ha llamado a MATAR  a balazos en la cabeza a todo manifestante: 'porque todo el que protesta es violentista  y Terrorista'.

 ¿QUIÉNES MUESTRAN UN ODIO IRRACIONAL, VIOLENTO, PRIMITIVO y FEROZ ante el avance del pueblo en su condición de ciudadanía y sujeto histórico que exige el desarrollo del Perú como nación?

3.3 Ante la execrable represión y asesinatos hacemos nuestras las palabras del colega Eloy Cantoral "...hermosa  tierra con un destino extraño que exige de sus hijos seguir derramando su sangre para seguir viviendo... Rindo un amargo homenaje a mis hermanos caídos ayer, acribillados en las justas protestas por exigir un rumbo correcto para la patria”.

 

IV

 

4.1 La Universidad y el mundo académico e   intelectual, con honrosas excepciones, ha guardado un silencio cómplice frente a la Política neoliberal y la Privatización de la Educación pública en los últimos 30 años. Situación que se  dio desde la intervención de las  universidades en el 92 y más aún en la de 1995; finiquitada la intervención continuaron aplicando la política neoliberal en las universidades públicas, situación que se agravó con la aprobación de la ley universitaria 30220 en el  2014. Cuando las  autoridades se han pronunciado sobre los problemas del país , por lo general han avalado la política del gobierno.

 

4.2 SALUDAMOS el Pronunciamiento de la  Asociación de docentes de la UNI-ADUNI y su demanda oficial al Rector de la UNI  por un Manifiesto Institucional sobre la coyuntura  actual adjuntando la documentación que lo  respalda. Saludamos también el pronunciamiento del SUDUNE -La Cantuta  y su llamado a los docentes universitarios; en cuanto a la agenda del pueblo del que somos parte, ella ya está planteada por los que con su movilización la sostienen en calles y pueblos organizándose, debemos respaldarla.  Estudiantes y trabajadores de San Marcos, de la FUSM, sus diversos organismos y colectivos  se agrupan , movilizan y pronuncian al igual que estudiantes de la Cantuta  y otras universidades inclusive privadas lo hacen y  también sufren los embates de la represión.

 

4.3 Las autoridades de San Marcos y de la AUNUP también se han pronunciado.  Son pronunciamientos semejantes, buscan situarse prudentemente por encima de los acontecimientos. Es una declaración por encima de la realidad social y concreta, no toma posición sobre la problemática y coyuntura actual del país, la elude. No es una posición DEMOCRÁTICA, sino BUROCRÁTICA. El rector de la UNI también suscribe ese comunicado como  vicepresidente.

 

4.4. Condenamos y exigimos  el cese del impune y cobarde asesinato contra el pueblo que ejerce su derecho a la organización y la protesta, el cese del estado de emergencia y el respeto a los resultados de unas elecciones que abrieron la posibilidad de construir una nación y que el pueblo hoy defiende.

 

 

ASOCIACION ÚNICA DE DOCENTES DE SAN MARCOS






martes, 13 de diciembre de 2022

Comunicado del Centro Social Manuel González Prada sobre la convulsión social en Perú

 

UN NUEVO CRIMEN SE HA PERPETRADO

 

Un nuevo crimen se ha perpetrado y no precisamente contra Pedro Castillo. Las víctimas, claro está, son siempre el pueblo llano e iluso que cree en los políticos. Es bien sabido que la burguesía en Perú es la más rancia y racista de este lado del hemisferio. En este sentido, el desprecio supino a los campesinos y a los pobres viene de mucho tiempo atrás. Pero no vamos a hacer historicismo. Lo que nos toca como ANARQUISTAS es manifestar nuestra posición política en esta coyuntura social que tiene sus matices, pero que es una constante en las últimas épocas.

 

Pero primero hagamos un somero recuento. Pedro Castillo, el expresidente, proviene de las canteras del Sutep, el sindicato reformista de maestros, uno de los pocos que existen en la región. Hombre de campo y profesor rural, salió a la palestra como dirigente nacional en la huelga magisterial del 2017; para luego candidatear, en el 2021, a la presidencia del Perú. Pedro Castillo fue desde el inicio de su mandato blanco de un sistemático ataque por parte de toda la derecha en su conjunto y de sus periodistas mercenarios, por ello se sabía que sus días de presidente estaban contados. Se argumentaba su incapacidad para tan alto cargo. Keiko Fujimori, representante de la burguesía cavernaria y eterna perdedora de los comicios, salió con toda su batería política y mediática a “denunciar” un fraude electoral. Acorralada por las múltiples denuncias que tiene en su contra por corrupción, jugó todas sus fichas en anular las elecciones. Era la tercera vez que se les escapaba el gobierno de las manos. Con su padre purgando condena por crímenes de lesa humanidad y por corrupción, la hija del Dictador minó el camino a Pedro Castillo. Lo mismo hizo cuando tenía una amplia mayoría en el Congreso en contra del lobista y corrupto Pedro Pablo Kuczynski en el 2016 y de Martín Vizcarra, su sucesor.

 

Por otro lado, el país vive sumido en una miseria extrema, que se viene prolongando por décadas, con un salario mínimo de apenas 1.025 soles (U$ 260), los precios de artículos de primera necesidad y los alimentos por las nubes, además de pagar el precio del gas y el combustible más caro de la región, siendo el Perú un país exportador. También, con una corrupción generalizada en todos los estamentos del Estado. Con jueces y fiscales como delincuentes aupados por el poder político y económico. Con jornadas laborales de más de 10 y 12 horas. La población simplemente está harta de los políticos. Aunque este escenario es propicio para que políticos y oportunistas vendan sus panaceas democráticas.

 

Castillo como político fue ingenuo y torpe, preso del sucio juego de la política y la traición procaz de la “izquierda”, pero sobre todo de su propia política marcada por el interés personal y partidista. Como anarquistas vemos estos sucesos (lo que llaman “autogolpe” o “golpe de Estado”) como un movimiento de fichas del verdadero poder que se quiere salvaguardar: el económico; toda esa podrida clase adinerada y empresarial que procura que todo siga igual para conservar y agrandar sus intereses frente a cualquier gobierno y, sobre todo, frente a un “gobierno de izquierda”. Sabemos de sobra que ahora la sucesora Dina Boluarte ya representa claramente, como lo hizo en su tiempo el otro “izquierdista” Ollanta Humala y el mismo Castillo, los intereses de sus amos. Porque la izquierda no tiene nada de revolucionaria, pues solo tienen como objetivo al Estado como botín de sus ambiciones personales y partidistas. Políticos, al fin y al cabo, que no dudarán en matar cuando estén encumbrados en el poder, pues esta es la “política” que los definen: encaramarse al poder para luego ser funcionales al sistema que les da de comer.

 

Como revolucionarios y anarquistas, hacemos un llamado general a todos los que quieran oponerse a este nefasto sistema que crea estos políticos y estas componendas, sentemos una verdadera DISIDENCIA  frente a estos políticos que ya están empezando nuevamente a acallar manifestaciones con balas y bombas. Unámonos, comunidades, organizaciones, individuos, trabajadores, y pueblo en general, para encauzar la verdadera lucha en contra del capital y del Estado. En contra de todos los políticos, sean estos de izquierda o de derecha, ya que cualquiera que asuma el rol de político (no importando el color de la piel o su procedencia) se convertirá en un parásito y miserable asesino. Fomentemos la autonomía y la autoorganización frente a este deleznable panorama que tiende a repetirse una y otra vez; pero, sobre todo, asumamos la rebelión como un acto en contra de toda injusticia para crear organizaciones sin la lógica del capitalismo.

 

Comunicado del Centro Social Anarquista Manuel González Prada (Lima, 12 de diciembre de 2022)



martes, 13 de septiembre de 2022

Prensa anarquista y de agitación en La Libertad (1898-1930)

 

LABOR DE LA PRENSA OBRERA Y DE AGITACIÓN EN LA LIBERTAD (1898-1930)[1]

 

Hay destrucciones creadoras; hay derrumbamientos q’ enaltecen, porque son necesarios á la vida de las naciones.

La hora es suprema. El caciquismo mercantilista marcha al abismo. La sangre regenera y purifica (…)

José Pimentel Ortega. “Paso al Federalismo!”. En La Unión, Chepén, 21 de junio 1917.

 

Introducción

Durante el periodo de 1898-1930, la prensa anarquista y sindicalista fue fundamental para que las nuevas ideas se difundieran entre los trabajadores azucareros y los artesanos de La Libertad. Esta prensa también denunció los abusos y la prepotencia de los hacendados en contra de los trabajadores, así como de las comunidades campesinas.

Prensa radical y de propaganda

Durante el periodo estudiado, las ideas socialistas y anarquistas se propagaron por toda la región La Libertad, gracias a la prensa obrera y de propaganda. Esta prensa fue subvencionada por las mismas asociaciones obreras, así como por grupos progresistas vinculados a la masonería (v. gr. el periódico La Razón).

El periódico La Razón (publicación interdiaria de propaganda liberal), dirigido a partir de 1893 por Benjamín Pérez Treviño, se volvió foco de ideas anticlericales y de avanzada, gracias al mismo Pérez Treviño y a escritores que colaboraron en dicha publicación, como Mercedes Cabello de Carbonera.

Debemos poner de relieve el rol asumido por los periódicos vinculados a la Liga de Artesanos y Obreros del Perú, que se volvieron difusores del ideario anarquista y sindicalista desde los primeros años del siglo XX hasta la década del 20 (La Antorcha, El Jornalero, El Derecho Obrero). Los dos primeros fueron dirigidos por Julio Reynaga.

El 14 de julio de 1917, apareció el primer número del periódico El Derecho Obrero, órgano defensor de las clases trabajadoras, que nació bajo el patrocinio directo de la Liga de Artesanos y Obreros del Perú. Esta publicación se convirtió en una tribuna para denunciar los abusos y los desmanes cometidos en La Libertad por los hacendados, así como para la difusión de las ideas socialistas y a favor del sindicalismo.

Las ideas socialistas y radicales también se difundieron en La Unión (bisemanario independiente), publicado en Chepén desde 1914, aproximadamente. En este periódico escribió el conocido escritor e historiador Luis Ulloa, quien fue nombrado director de la Biblioteca Nacional del Perú, en 1914, en reemplazo del renunciante Manuel González Prada.

Precisamente, desde las páginas de La Unión, Ulloa (1917) lanza una exhortación a “todos los obreros peruanos para constituir al fin el Partido Socialista Obrero del Perú, y combatir sin piedad á (sic) los que profanan y mancillan la dignidad de los trabajadores” (p. 3).

Desde La Unión también se difundieron las ideas federalistas y socialistas libertarias, con una notoria influencia del autor de Horas de Lucha y Pájinas Libres. Con un verbo incendiario y concluyente, sin dejar de lado el vuelo poético, Pimentel (1917) proclama que:

Pueblos que no defienden su libertad, son pueblos perdidos. Colectividades que no luchan por su engrandecimiento, aún á (sic) costa de grandes conmociones sangrientas, marchan fatalmente á la disolución inevitable.

La aurora federalista anunciará el nuevo día de libertad, de progreso, de paz, de armonía, espantando á los pájaros nocturnos, mensajeros de la explotación, del crimen y de la rapiña fiscal. (p. 2)




 

En el primer número del periódico La Libertad (diario independiente de la mañana), correspondiente al lunes 5 de agosto de 1918, se puede leer la siguiente declaración de principios: “Independencia, respecto a los derechos públicos, verdad, justicia, amor a las iniciativas progresistas y combate rudo a todo lo que signifique rémora y atraso para el país (…)”.

Por otra parte, podemos mencionar la existencia de una cultura obrera alternativa e independiente de la cultura oficial, pues se encargaba de impulsar la autoformación constante y la ilustración entre los mismos obreros y artesanos. En El Derecho Obrero, órgano de la Liga de Artesanos y Obreros del Perú, influyente prensa sindicalista, se ponía de relieve esta formación autodidacta:

Precisa formar asociaciones á (sic) las que afluyan los trabajadores de un mismo oficio, como se constituyen en otras partes. Asociaciones que sean á la vez instituciones de auxilios mutuos (…) Instituciones que procuren además la cultura de los obreros y de sus hijos. Que fomenten en todas ellas pequeñas bibliotecas á donde se haga concurrir al obrero despertándose el amor á la lectura para que adquiera ahí la noción de sus derechos. (Lollitsac, 1919, p. 2).

 

Debemos también mencionar al periódico El Norte, fundado en 1923 por Antenor Orrego y Alcides Spelucín, desde el que se difundían ideas progresistas y en cuyas páginas colaboraba César Vallejo.

Hemos visto cómo la prensa radical y de agitación propagó las nuevas ideas progresistas y de redención social durante las tres primeras décadas del siglo XX, entre los grupos subalternos de La Libertad. Estos grupos fueron concientizados por el anarquismo y las ideas radicales, con el propósito de llevar adelante reivindicaciones laborales y la lucha por una sociedad más democrática.

 

REFERENCIAS

 

Lollitsac (1919, 23 de noviembre). La asociación base del progreso obrero. El Derecho Obrero (segunda época). Año II, (14), pp. 2-3.

Pimentel, J. (1917, 21 de junio). Paso al Federalismo! La Unión. Año IV, (321).

Ulloa, L. (1917, 1 de abril). A los obreros del Perú. Un llamamiento. La Unión. Año IV, (299).

 

Jaime Gamarra Z.




[1] El presente artículo es parte de un capítulo del libro que estoy culminando sobre el anarquismo y los grupos subalternos de la Libertad 1898-1932.





Órgano de la Liga de Artesanos y Obreros del Perú.

miércoles, 24 de agosto de 2022

 

CASTILLO EN SU LABERINTO

 

Al parecer la imagen de “campesino probo” y su lema de campaña: “No más pobres en un país rico” van a quedar como anecdotarios y patéticos sinsentidos para gran parte de los millones de peruanos que votaron por el presidente Pedro Castillo.

A pesar de que la reciente encuesta del IEP[1] le da un 24 % de aprobación popular, cinco puntos más de la que tenía en junio, esta subida significativa no cambiará, de la noche a la mañana, la inmensa sensación de desilusión y de perplejidad que predominan en el imaginario social con respecto a la reproducción de las ya consabidas prácticas de clientelismo y patrimonialismo en su gobierno. Estas prácticas no las inventaron Castillo y su entorno, ciertamente. Son parte de las lacras sociales que nos acompañan desde, prácticamente, el comienzo de la república.


Razón instrumental

La falta de ética de Castillo (de lealtad, stricto sensu), al desembarazarse intempestivamente de sus aliados de Perú Libre, se acopla con un cálculo político, propio de una razón instrumental, aprendida probablemente en su rol de dirigente sindical de los maestros (Conare-Sutep, una facción del histórico Sutep) y en su labor política de larga data. Castillo no es el outsider e improvisado político que muchos creen. De este modo, fue miembro del comité de Cajamarca de Perú Posible (formado por Alejandro Toledo en 1994), desde el 2005 hasta el 2017. En 2002 postuló por Perú Posible a la alcaldía de Anguía (Chota), sin éxito. En otras palabras, se trata de un político curtido y con la suficiente maña requerida para incursionar en un escenario de racionalidad y de fuerte simbología (no es casual el uso del sombrero campesino durante la campaña electoral y a comienzos de su mandato).

Castillo es el típico político inescrupuloso y taimado, aunque sus limitaciones saltan a la vista. Pero sus detractores cometen el desatino de concentrarse en ver los árboles y no el bosque. El presidente Castillo es el resultado de un sistema educativo mediocre y antiliberal (retardatario). No obstante, también refleja el pobre nivel intelectual de la clase trabajadora peruana. Hubo una vez, ya hace varias décadas, cuando las clases trabajadoras de este país eran ilustradas y bien leídas (sin necesidad de ir a la universidad). Como lo han puesto de relieve investigadores sociales como Luis Tejada, Gonzalo Espino, Piedad Pareja, entre otros, los obreros y los artesanos peruanos de las primeras décadas del siglo XX eran individuos ilustrados y cultos. Nos han dejado testimonios concretos que lo corroboran, a pesar de que la gran mayoría de ellos no fue a la universidad (estaba destinada para las élites en aquellos años), pues eran obreros autodidactas.


Un terrorista, dos terroristas

Durante la campaña electoral del 2021, Castillo fue acusado de terrorista y de potencial comunista por sus adversarios políticos, macartistas y desopilantes (la prensa limeña jugó un rol preponderante en esta campaña sistemática de demolición). A raíz de la huelga magisterial que lideró en junio de 2017, el presidente fue acusado de pertenecer a Movadef, brazo político de Sendero Luminoso. Ya sabemos que en este país bananero a cualquier hijo de vecino que hable de justicia social y de reivindicaciones laborales le endilgan el epíteto de comunista. En las décadas de 1930 y 1940 los “comunistas” eran los apristas. Entonces, se hablaba de una conspiración "apro-comunista". En las décadas anteriores (1910 y 1920), los principales enemigos públicos y "terroristas" eran los anarquistas. Ciertamente, el terrorismo de Sendero Luminoso ha coadyuvado, enormemente, a satanizar a la izquierda peruana (y a todo aquel que se reclame luchador social).

El presidente Castillo está en un laberinto muy intrincado, con similitudes al laberinto de Creta. No avizoramos una salida, a menos que decida enfrentar con hidalguía y autocrítica el complicado escenario sociopolítico de hoy (en el mito griego, se destaca la destreza y el heroísmo de Teseo para acabar con el Minotauro). Ya sabemos que a la gran prensa y a  los poderosos gremios empresariales (poderes fácticos) no les interesa el bien común y ruegan al cielo y a todos los santos para que Castillo sea devorado, sin mayor dilación, por la coyuntura política así como por el Ministerio Público. “El país debe arder con tal de que dimita Castillo”, tal parece ser el lema de los poderes fácticos y de la oposición. Pero, la actitud y la performance de los poderes fácticos y de la oposición ya se prefiguraban de antemano. La guerra estaba avisada. No es legítima la victimización, ni la falsa modestia.


Márlet Ríos 

Escritor e investigador social UNMSM

Agosto de 2022.                          


 Cartel al frente de la Universidad Ricardo Palma, 26/05/21



Cartel aparecido en Pamplona Alta, SJM, verano de 2022.



[1] https://iep.org.pe/wp-content/uploads/2022/08/Informe-OP-Agosto-I-2022-completo.pdf



martes, 9 de agosto de 2022

Un socialismo difícil

 EL SOCIALISMO DE AUTOGESTIÓN EN TIEMPOS DIFÍCILES

 

Acaba de aparecer, entre nosotros, el nuevo libro de Jaime Llosa Larrabure, Un socialismo difícil: Armonizar, procesalmente, participación y acumulación en condiciones de escasez (Lima, 2022).

Llosa es un conocido científico social y exprofesor de la desaparecida Facultad de Economía y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional Agraria La Molina, pero, sobre todo, es un teórico de la autogestión y ha sido uno de los principales animadores del Instituto de Estudios e Investigación de Cooperativas y Comunidades (Indeicoc), un centro socialista libertario aparecido hacia 1967. En el Indeicoc se discutían temas caros al pensamiento libertario, tan vigentes hoy en día, luego de más de tres décadas de la debacle del socialismo realmente existente. El economista libertario español y militante de la CNT, Abraham Guillén, visitó el Indeicoc a mediados de los 70 para impartir unas conferencias.

El libro Un socialismo difícil es un llamado apremiante a la reflexión y al diálogo directo entre los que nos reclamamos tributarios de una tradición antiautoritaria y libertaria.

Llosa propone, sin ambages, “la reunificación de los trabajadores con los medios de producción, así como con el fruto de su trabajo; esto es, proponemos construir, procesalmente, la AUTOGESTIÓN, el autogobierno, la democracia directa, ejercida en comunidades libres de hombres libres” (p. 50).

Ciertamente, esto se condice con los postulados del Indeicoc, uno de los cuales era el siguientes: “El individuo como objetivo final de la sociedad y no como medio, lo que implica reconocer la calidad igualitaria de todos los hombres y el derecho a su plena libertad –entendida esta como supresión de cualquier forma de dominación– (económica-social-política-cultural), donde la ayuda y colaboración mutuas sean principios morales rectores”.

Con abundantes datos de campo y referencias a autores disruptivos, incómodos a la ortodoxia marxista, Llosa construye un discurso sólido, con base en una praxis antiautoritaria y humanista, que busca la armonización entre los niveles de acumulación (excedentes de producción) y la participación social concreta de los individuos libres y los trabajadores (o asociaciones de productores). Para ello se requiere fomentar la participación directa de los trabajadores, verdaderos productores de la riqueza social, en la toma de decisiones de las unidades económicas de producción. La autogestión y el autogobierno son el objetivo final en una sociedad autónoma, donde el capital esté subordinado al trabajo. Un primer paso puede ser la cogestión en las unidades de producción y el fomento de las formas asociativas de los trabajadores (cooperativas, sindicatos, etc.).

Desde las filas libertarias, saludamos con el corazón y la psique esta fulgurante y poética aparición editorial, muy necesaria –por cierto– en este reino de tradición autoritaria y macartista. Los libertarios tenemos motivos de sobre para seguir inspirándonos.

 

Ate, 9 de agosto de 2022.

Acción Directa





viernes, 17 de diciembre de 2021

Historia del fútbol peruano

 


Apuntes históricos sobre la definición del campeonato limeño de fútbol de 1934

 

José Carlos Rojas Medrano[1]

 

En los últimos tiempos, el título de 1934 (el Tetracampeonato para la gente de Alianza Lima) ha sido objeto de una ardua disputa, sobre todo mediática, entre los equipos más populares del país. Los argumentos principales en contienda señalan que, en el caso de Alianza Lima, el partido jugado el 7 de julio de 1935 solo definía el campeonato de primeros equipos de 1934, pues ya habían ganado el título de campeón de clubes (o absoluto), mientras que para los merengues dicho encuentro sí representó el máximo trofeo de ese año.

El tratamiento, para esclarecer este hecho deportivo, se ha dado a partir del análisis de los boletines oficiales de la FPF, que los diarios de la época reproducían fidedignamente. No hay ninguna contradicción sobre los contenidos de dichos documentos entre los distintos periódicos. En este sentido, tienen el valor probatorio correspondiente. De esta manera, respecto del aspecto formal y legal son bastante contundentes las pruebas que señalan al conjunto blanquiazul como el campeón absoluto y a Universitario como el campeón de primeros equipos (un título menor según las bases que regían en aquella época). No obstante, ha habido poco interés en otros ámbitos (distinto al de los boletines) que pueden darnos algunas luces complementarias a este engorroso episodio del fútbol peruano.

En este espacio quisiera analizar, brevemente, las reacciones, las intenciones y los discursos que construyeron personas ligadas a Universitario ante la derrota del 18 de noviembre de 1934 y el posterior partido definitorio del 7 de julio de 1935, así como el desarrollo de la información que sobre estos eventos realizó parte de la prensa.


¿Aceptó Universitario la legitimidad del título absoluto obtenido por Alianza Lima?

A la última fecha del campeonato, la U llegó como favorito, pues solo le bastaba empatar su partido de reserva contra el conjunto victoriano para calificarse como el campeón de clubes. Mientras tanto, Alianza Lima necesitaba imperiosamente ganar los dos clásicos (de primeros equipos y reserva) para coronarse por cuarta vez consecutiva campeón de primera división. Previamente a este encuentro no existen comentarios de los actores de los clubes ni de la prensa, respecto de que no era tan “justo” que alguno de ellos sea campeón con una fracción de puntos dada por su equipo de reserva. Los medios de comunicación, más bien, estaban interesados en resaltar que era muy probable que la juventud del equipo crema jubile a los viejos cracks blanquiazules, aunque también existía la posibilidad de una hazaña de los aliancistas. La prensa jugaba con estas alternativas para generar una gran atención en el aficionado futbolero.

Como sabemos, Alianza logra clasificarse campeón absoluto de 1934 al vencer a Universitario por 2-0 en sus reservas y 2-1 en los primeros equipos. Para Universitario esas derrotas causaron una tristeza y desazón en sus dirigentes, jugadores e hinchas. Fue un golpe anímico muy duro. Las críticas al interior del club no se dejaron esperar. A partir de esta tragedia deportiva se fue deslizando un doble discurso en un sector de la dirigencia. En un primer momento, el exjugador y dirigente en funciones, Plácido Galindo, tiene palabras de consuelo y resignación para con sus aficionados, haciendo un llamado a la tranquilidad y a que vendrán tiempos mejores. “Sé muy bien el profundo efecto que ha causado en el círculo de nuestros parciales las derrotas que experimentamos frente a nuestros clásicos rivales, pero es necesario resignarse. Hay que saber perder y tener siempre presente que las lamentaciones a nada conducen. Ya vendrán otras oportunidades” (La Crónica, 22/11/1934).

Sin embargo, paralelamente a estas ecuánimes declaraciones, se comienza a construir otro discurso menos conciliador y, además, contrario a las bases y reglamentos vigentes en el campeonato. El centro de su argumento pasa por deslegitimar el título absoluto de Alianza, en la medida en que consideraba que el campeonato de primeros equipos debería ser el más importante y no la tabla general donde se le agregaban puntos de la reserva. No le parecía justo. “Siempre he comentado risiblemente las reglamentaciones de nuestros dirigentes que tienen mucho de irreal e impráctico. El caso del llamado ‘Campeón de Clubs’ es uno de los más típicos … Hemos sostenido que el Campeón debe ser el que obtenga mayor puntaje, exclusivamente con su cuadro de Primera División, que es el equipo que da nombre y prestigio al club” (Ibíd), afirmaba Plácido Galindo.


¿Cuál fue la intención principal de la U en su reclamo ante la FPF?; y ¿por qué se alarga la definición de primeros equipos?

El malestar de la gente de Universitario por cómo se había perdido el campeonato, entonces, lleva a que Plácido Galindo formule un reclamo en las instancias de la Liga. Lamentablemente, las actas de esa solicitud no se publicaron, pero, a partir de las declaraciones de los actores involucrados, podemos conocer el tenor de ese reclamo.

Galindo afirma que, al estar empatados en el campeonato de primeros equipos, el desempate debería significar al campeón (absoluto). En su razonamiento, los equipos principales deben tener el mayor peso, y es eso lo que busca en su pedido. “Ante esta emergencia, lo lógico sería que, para designar al campeón, se tome en cuenta el resultado del obligatorio match que deben jugar Alianza y la U por el desempate del torneo principal, que es de los primeros equipos” (Ibíd). Queda claro que a Galindo no le interesaba disputar este desempate solo para dilucidar el campeonato de primero equipos, lo que equivalía a aceptar que Alianza ya era el campeón de clubes, sino fundamentalmente su motivación y deseo apuntaban a obtener el galardón máximo, el trofeo absoluto, en la medida en que se aceptara la totalidad de su reclamo.

Esta posición maximalista y contraria a las bases por parte de la U es corroborada por el delegado de Alianza Lima, Jorge Sarmiento. Las declaraciones del dirigente íntimo son muy reveladoras respecto de lo que buscaba la institución merengue. Manifiesta un profundo rechazo a sus opiniones que cuestionan las bases actuales (en la medida en que no le conviene), pero no lo hizo, por ejemplo, cuando en el torneo de 1933 la U salió beneficiada con ese sistema de puntos, pues le dio la posibilidad de llegar con opciones del título al partido final con Alianza. “Debe recordar (Galindo) que el Universitario el año pasado debido a su reserva, consiguió llegar a disputar la final del campeonato con nosotros y sin embargo nosotros no reclamamos”, afirma Sarmiento (La Prensa, 27/11/1934).

En otro punto de la entrevista, se confirma que la U quiere que el partido de desempate (que, además, no era obligatorio, ya que no estaba reglamentado) se juegue por los puntos, con lo cual si ganara se convertiría en el campeón absoluto en la tabla general. Esta posición de la institución crema, fuera de las normas que regían el campeonato, fue rechazada de manera rotunda por el dirigente e ídolo aliancista, Sarmiento. A lo más podrían ceder en jugar el título de Primera (primeros equipos).

“A pesar de que los reglamentos no especifican, ni obligan a jugar esta revancha, parece que los universitarios, están convencidos de que se debe jugar, pero nuestro cuadro de ninguna manera jugará los puntos del campeonato. Y pueden adelantarle, sin que esto sea oficial, que haré gestiones para que mi club ceda al Universitario el título de campeón de Primera división … el orgullo de los aliancistas está en que han ganado el campeonato en la cancha” (Ibíd).

Debemos precisar que cuando se hace alusión al título de primera división se está refiriendo al de los primeros equipos. Esto queda perfectamente clarificado cuando, en su última intervención de dicha entrevista, Sarmiento critica a Galindo por poner en duda que Alianza es el verdadero campeón, recalcando, para que no queden dudas, que el empate en puntos en los primeros equipos no invalida el título absoluto.

“Me parece algo extraño que se quiera dudar de que el Alianza Lima es el verdadero campeón del fútbol de Lima, y se pretenda desvirtuar por un dirigente el legítimo triunfo de nuestro cuadro. El que los dos clubs tengan igual número de puntos en la primera no es óbice para que se nos reconozca como campeones absolutos” (Ibíd)

La oposición de Alianza, entonces, frustra la pretensión extremista de la U de jugar por los puntos. El Comité de la Liga busca una solución intermedia y establece que se juegue un desempate, de los primeros equipos que estaban igualados, pero que no modificaba la tabla general, pues Alianza ya lo había ganado reglamentariamente. No había forma de variar esa realidad. Por eso, en ningún boletín, declaración periodística de los actores involucrados o comentarios de cronistas deportivos existe evidencia alguna de que hayan cambiado las bases para jugar nuevamente por el título absoluto.

Cerrado el camino legal, la U prácticamente pierde todo interés en jugar ese encuentro, ya que solo podía aspirar al título de primeros equipos. En ese sentido, priorizó giras a provincia (para recaudar), descanso a sus jugadores o el reclamo pendiente, junto al Alianza, respecto a un dinero que les debía la FPF por la participación de sus jugadores en el campeonato sudamericano (1400 soles), y por el 50 % de las utilidades de la recaudación de la taquilla. Esas pasan a ser sus preocupaciones principales y no el desempate con Alianza para un título secundario.

El 20 de febrero de 1935, la Liga de Lima, a partir de su boletín 164, zanjó cualquier posibilidad de cambios de reglamentos a último momento, ratificando que el desempate entre Alianza y la U sería por el campeonato de primeros equipos. Todos los hechos que siguen en los subsiguientes días, semanas y meses, hasta la concreción de dicho encuentro (7 de julio de 1935), se dan bajo ese manto de legalidad, aunque no necesariamente pasa lo mismo en otro plano de la realidad.

Así, por ejemplo, las opiniones de un dirigente universitario son muy reveladoras respecto del poco interés que existía en la dirigencia crema para jugar dicho partido que pertenecía a los primeros equipos, según sus propias palabras. “La Liga Provincial de Lima no puede obligarnos a nada. Y si pactara el match de desempate que falta en el Campeonato de Primeros Equipos, entonces nuestro club preferiría abandonar su opción” (La Crónica, 06/05/1935). La U suspendía una y otra vez las fechas que la Liga estaba coordinando, lo cual hacía notar que a la institución organizadora le era difícil imponer un poder mínimo a los clubes. “La Liga se dispone a sentar el peso de su autoridad. Fijará la fecha para el match Alianza – U, y si los ‘cremas’ no la aceptan, se les declarará perdedores” (La Crónica, 07/05/1935).

Por otro lado, un medio de comunicación conversa brevemente con un representante de la Liga, y este manifiesta las varias posibilidades de resolver la definición del torneo de primeros equipos, dejando una afirmación absolutamente contundente: aun cuando se dispute o no este partido, Alianza ya era el Campeón de Club. “Tienen la firme decisión (los dirigentes de la Liga) de respetar su anterior acuerdo. En caso de que el Alianza acepte jugar el domingo, y la U no lo quiera, se declarará campeón de primeros equipos al Alianza, que ya lo es Campeón de Club. Y si ambos clubs no responden nada a la Liga, entonces una vez pasadas las 7 de la noche, se declarará desierto el título, lo que significaría un fracaso rotundo de autoridad de la Liga de Lima” (La Crónica, 14/05/1935). No cabe duda de que el título absoluto estaba en manos de Alianza, pasara lo que pasara en esa definición. Un detalle que se puede observar es que el interés permanente de la Liga de Lima, de que se lleve a cabo este desempate, pasa por mostrar su capacidad y autoridad de hacer prevalecer sus mandatos. Eso es lo que estaba en juego para esta institución.

Si le hubiesen concedido a la U la posibilidad de pelear el trofeo principal de clubes y no solo el de primeros equipos, dudo mucho que los directivos merengues hayan tenido la actitud de postergar el desempate indefinidamente (rechazándolo en muchos casos), cuando era eso lo que buscaban denodadamente: quebrar el predominio futbolístico de Alianza sobre ellos. El interés de Alianza Lima, por su parte, era bastante reducido deportivamente, pues ya habían ganado el título absoluto, tal como muestran las evidencias tanto legales (boletines) como periodísticas. El atractivo de ese partido, para los íntimos, pasaba básicamente por lo económico. Recordemos que existían premios para el campeón de clubes (100 soles), primeros equipos (80 soles) y reserva (40 soles). Ya habían ganado 140 soles y no les venía nada mal 80 soles extra, más un porcentaje importante de la recaudación de la taquilla.


La teoría de los dos campeones de 1934: la pugna entre el “ser” y “deber ser” deportivo

Después del pitazo final del clásico del 18 de noviembre de 1934 y a partir de su reclamo a la Liga de Fútbol de Lima, Universitario fue construyendo un argumento donde deslizaba la idea de que, al estar empatado con Alianza, en los primeros equipos, en la práctica habría dos campeones de primera división. Asimismo, si no se aceptaba su reclamo de jugar por los puntos nuevamente, señalaban que podríamos tener una figura, si ganaba la U, también de dos campeones: uno de clubes (Alianza) y otro de primeros equipos (Universitario). Hay dos elementos que utiliza la U para cuestionar la legitimidad de la definición de los campeonatos de esa época: por un lado, la participación de los equipos de reserva en la suma de puntos de la tabla general, y, por otro, la idea misma del campeón de clubes.

“Tenemos el caso actual, que, mientras Alianza exhibe el título de ‘Campeón de Club’ por un cuarto de punto conquistado al vencer su reserva a la nuestra, en realidad, lo único que consiguió el domingo con su primer cuadro fue empatarnos en 21 puntos. Tácitamente existen pues dos campeones de Primera División. Cuando juguemos el obligatorio desempate podrían presentarse muchas situaciones curiosas. Si nuestro equipo vence al Alianza tendríamos en casa un campeón de Primera División real y efectiva que sería la U y un campeón falso de clubs el Alianza Lima, y todo esto a mérito de una absurda disposición reglamentaria. En mi concepto no puede haber nada más paradójico, y que en fin de cuentas se ha dado en llamar jubilosamente ‘Campeón Absoluto’”, declara Plácido Galindo para un diario limeño (La Crónica, 22/11/1934).

Para Galindo, lo “idóneo” y “justo” es que solo sean válidos los puntos que logren los equipos principales. Es por eso, según el razonamiento del dirigente, que, ante la disyuntiva de tener dos campeones, el verdadero sería el de los primeros equipos y no el absoluto –como señalan las reglas–. Como podemos observar, todo el desarrollo que hace Galindo está en el plano del “deber ser”, esto es, lo que debería ser lo más justo para un campeonato. Lamentablemente, para sus intereses, esta interpretación no pudo establecerse reglamentariamente ni al comienzo del torneo ni en la definición. En otras palabras, los directivos de Alianza y la Comisión de la Liga hicieron prevalecer el plano del “ser” (las bases aceptadas y vigentes).

Conforme fue acercándose el partido definitorio de los primeros equipos, esta teoría recobra nuevamente fuerza. A pocos días de la final, un sector de la prensa vuelve a desarrollar este enfoque de los dos campeones. Es casi un calco de los argumentos de Galindo, aunque a diferencia de este, el periodista no es tan categórico en señalar que el título de los primeros equipos es más importante que el de los clubes. Deja abierta la discusión al juicio de los aficionados al fútbol. No obstante, colabora en sembrar la duda de quién es el verdadero campeón, así como se hace eco al cuestionamiento de las reglas de juego que imperaban en esos momentos.

“Y sobreviene un caso raro, que puede ser un contrasentido. Supongamos que la U gane el domingo. ¿Qué sucedería? Nada menos que dos campeones en Primera División: el Alianza campeón de clubs; y la U, campeón de primeros equipos de Primera División. ¿Cuál laurel sería el más preciado? ¿Cuál de los dos clubs podría vanagloriarse de su primacía en la División?” (La Crónica, 02/07/1935).

Por otro lado, el jugador de Universitario, Mario Pacheco, a un día de la final, manifiesta su disconformidad con la reglamentación a la cual llama absurda. Para graficar estas malas reglas, según su sentir, pone el ejemplo de una final del campeonato de Intermedia donde Melgar fue el campeón de primeros equipos, pero el Club Sport Progreso lo fue en la tabla absoluta gracias a su reserva y, por lo tanto, ascendió de categoría. Esta es una prueba palpable de que eso podía ocurrir, pues era lo que mandaban las bases, nos guste o no. Vuelve a insistir con la tesis de que, si ganan ese partido, ellos serían los campeones “verdaderos”, aun cuando las normas digan lo contrario. Asimismo, recomienda que en el futuro solo los puntos de los primeros equipos valgan para definir al campeón.

“No pueden ser más absurdas (las reglamentaciones). Si gana la U, como lo espero, ¿quién será el campeón de primera división? Indudablemente, la U. Para lo futuro hay que variar la reglamentación del campeonato, para que no se dé el caso del Melgar que, en Intermedia, ha obtenido su primer equipo el máximo puntaje, pero como su reserva no ha hecho otro tanto, resulta el Progreso campeonando. Lo que debe valer, para juzgar el poderío de un club, es la clasificación del primer equipo”, manifestó el jugador universitario (La Crónica, 06/07/1935).

Lo más importante de esta nota periodística, y la declaración de Pacheco, es que nos muestra que, en la última semana antes del encuentro definitorio, no existe un mínimo indicio de que se haya aceptado algún reclamo de la U, que lleve a modificar la tabla de los clubes, a partir de la definición de los primeros equipos. Corrobora, una vez más, que Alianza había obtenido definitivamente la corona principal. El tenor de las opiniones de los miembros de la U, o la prensa, sigue siendo de crítica a lo establecido, una negación de las reglas.


¿Cuál fue el tratamiento de la prensa poco después de la definición de 1935?

En el mes de agosto, Lima recibe la visita del Club Magallanes de Chile, vigente bicampeón del fútbol mapochino. Venía a medir sus fuerzas con los clubes peruanos: Alianza Lima, Universitario y Atlético Chalaco. La disputa entre los equipos peruanos y chilenos nos da un ejemplo de cómo siguió utilizándose el término campeón de manera indistinta, para referirse tanto al Alianza como a la U, por parte de los medios de comunicación de la época. Ambos son presentados como campeones de Lima en sus encuentros con el conjunto sureño, tal como se muestra en las fotos. Es importante señalar que, en muchos casos, se siguió puntualizando a la U como el campeón de primeros equipos, pero en otros se va simplificando como campeón a secas. Parte de la prensa hace suyo este juego de nombrar dos ganadores, sea por una preferencia hacia la U o por un tema de publicitar mejor los encuentros cremas con rivales internacionales. Todo esto fue abonando a la distorsión histórica a lo largo de las décadas siguientes.






Reflexiones finales

El consenso general aliancista, a partir de los diversos escritos que se han publicado sobre el tema, sostiene que, prácticamente, no hubo mayores inconvenientes en la época de las definiciones (el tema estuvo claro desde el inicio) y, más bien, en años posteriores (hacia las décadas del 70 y 80) es donde aparece el debate histórico de quién poseía el máximo galardón, así como las referencias periodísticas que señalan al club merengue como ganador de esa contienda.          

Sin embargo, en este texto, lo que intento mostrar es que desde el comienzo hubo un intenso debate, cuestionamiento y pugna dirigencial, por parte de los actores involucrados, fundamentalmente del lado de la U; en el cual la prensa ayudó a establecer un sentido común de dos campeones paralelos, aun cuando las reglas de juego vigentes reafirmaban la jerarquía de los títulos obtenidos (el absoluto como el principal, mientras que el de los primeros equipos como secundario).

La estrategia que utilizó la U pasó por deslegitimar la forma como se obtenía el campeonato absoluto, donde los equipos de reserva jugaban un papel importante, ya que colaboraban con una fracción de sus puntos a la tabla general. En un primer momento, este club buscó una salida legal a partir de su reclamo maximalista de jugar por los puntos, lo que le permitía, si ganaba, ser el campeón no solo de los primeros equipos, sino también del absoluto. En la medida en que esto no prosperó, los dirigentes apuntaron a relativizar y socavar la jerarquía de los títulos, esto es, el trofeo absoluto no era superior al de primeros equipos, sino al revés. El plano ideal y del “deber ser” deportivo (el campeón real debería ser el que gane el torneo de los conjuntos principales) fue tomando fuerza y protagonismo respecto a la estructura normativa que regía el campeonato limeño (el plano del “ser”).  

Esta interpretación, distinta a las bases vigentes, tuvo una acogida muy importante en los medios de la época, que coadyuvó a potenciar la idea de que habría dos campeones e, incluso, la imagen de un mayor valor en el título de los primeros equipos. En otras palabras, parte de la prensa no se alineó a lo que señalaban las normas, pues no puso énfasis en sus redacciones designando a un solo campeón (el absoluto). Más bien, mantuvo esta dualidad permanentemente. Al principio, para el caso de la U, podía encontrarse tenuemente alguna referencia, en el interior del texto informativo, al término primeros equipos (para indicar a qué categoría de campeón le correspondía); pero también en paralelo podía utilizarse el vocablo de campeón (a solas) en algunos titulares de las notas periodísticas o en la publicidad de los encuentros de fútbol.

Conforme pasaron los años, el nombre de campeón de primeros equipos (ya de por sí la utilización era escasa) se dejó de lado definitivamente, en la medida en que el formato del campeonato cambió ostensiblemente desde 1935. Fue perdiendo gradualmente su utilidad periodística, pues ya no era entendido por las nuevas generaciones de lectores. Por ello, se consolidó la denominación de campeón de primera división (similar al uso genérico para designar al campeón en cualquier época posterior a estos hechos), cuando en algunas ocasiones se hacía alusión a lo que había ganado la U en 1934. Entonces, si bien en un comienzo (1934 y 1935) cierta prensa se sumó a una campaña poco precisa respecto de quien ostentaba esta máxima corona, el tiempo y la propia evolución de la noticia jugaron a favor de acrecentar esta duda histórica.

No obstante, en el ámbito institucional, podemos encontrar huellas de que el club Universitario no contabilizaba el título de 1934, pues legalmente no le correspondía (Revista Universitario de Deportes, N° 11, Año I, 24/12/1949). Y así como este ejemplo hay muchos más en periodos posteriores. Las esferas institucional y mediática, entonces, no mostraban la misma información sobre este episodio. Marchaban todavía por cuerdas separadas. Más adelante en el tiempo se van a unir. Al Alianza Lima, por su parte, nunca se le dejó de llamar campeón de 1934, pero en muchas ocasiones tuvo que compartirlo con la U en el ámbito periodístico.

Para las décadas del 70 y 80 las condiciones estaban maduras para dar el paso final a favor de los intereses de Universitario. En esa época se va afianzando una mayor exposición pública en los medios indicando a la U como el campeón de 1934, aun cuando podemos encontrar casos contrarios donde no siempre aparece citado ese palmarés en alguna nota de diarios o revistas. Pero la tendencia es bastante clara: se fue revirtiendo y dejando de lado, poco a poco, la mención mayoritaria al Alianza Lima como el campeón de 1934, que había ostentado durante varias décadas posdefinición de 1935. La U se fue haciendo dueña de ese título, en solitario, en el sentido común de los aficionados, producto de una mayor presencia mediática y no por una resolución que pruebe que efectivamente había obtenido el trofeo absoluto.

Las clásicas enciclopedias de fútbol que aparecen a finales de los 80 y principios de los 90, escritas por los periodistas Teodoro Salazar, Lorenzo Villanueva y Enrique Roel, son muy sintomáticas de la nueva realidad sobre este título en cuestión. En el caso de los libros que corresponden a la historia de Universitario (Lolo, ídolo eterno; U, enciclopedia de los campeones e ¡…Y dale U!) muestran claramente a la institución crema como los campeones de 1934. En cambio, la enciclopedia sobre los íntimos (¡Arriba Alianza!), así como el texto 200 clásicos de historia. La tragedia colocan al Alianza Lima solo como tricampeones (1931, 1932 y 1933). El título de 1934 se fue perdiendo de los anales aliancistas. Este círculo se cierra aún más con la publicación del libro, Federación peruana de fútbol. 75 aniversario (1997), del periodista Roberto Salinas, en el cual indica que dicho galardón es de Universitario.

Uno de los factores que explican cómo se llegó a esta situación final tiene que ver con la constitución de una dirigencia crema más combativa y fuerte que el de los victorianos y que, además, tuvo mejores nexos y relaciones con el poder deportivo nacional, así como una importante predominancia en el periodismo deportivo. Los dirigentes de Alianza, por su parte, no prestaron mucho interés, en estas décadas de confusión, por tratar de zanjar el tema, dejando que la desinformación vaya creciendo. La memoria histórica, por parte de los blanquiazules, recién se viene recuperando a partir de la alerta del exdirigente e historiador del club, Armando Leveau, a fines de los 90, y con la publicación del Libro de oro de Alianza Lima (El Comercio), a propósito de la celebración del centenario del club (2001), donde se presentan pruebas importantes que reivindican dicho título.

En suma, la etapa de las décadas del 70 y 80 no es el punto de inicio del desconcierto histórico, tal como se ha venido señalando, sino el momento final, la culminación de todo un proceso que comenzó con el pitazo final del clásico del 18 de noviembre de 1934.

 



[1] Politólogo por la PUCP y con estudios en Programa de Entrenador Juvenil (Licencia B-FPF). Ha escrito varios libros sobre política, música popular y fútbol.





lunes, 18 de octubre de 2021

Metales y sustancias tóxicos afectan a miles de peruanos

    Los profundos impactos (externalidades negativas de mercado para los neoliberales) que provocan las industrias extractivas, en especial la gran minería, en nuestro país son cada vez más patentes. Como ocurren muy lejos de Lima, son invisibilizados por los grandes medios de comunicación, más preocupados en desinformar y promover el macartismo rabioso. Es lamentable que muchos compatriotas de la Sierra Sur estén padeciendo actualmente de problemas de salud, provocados por la presencia de los metales y las sustancias tóxicos que son originados por la gran minería. ¿Y el Estado? Actúa usualmente como “socio estratégico” y aliado incondicional de las grandes mineras sin interés en las grandes mayorías, sobre todo los humildes. Más de 10 millones de personas están expuestas a metales y sustancias tóxicas en Perú. Esto es un verdadero atentado criminal a la salud de las personas. Debe terminar y los afectados deben ser resarcidos completamente. 

 

Márlet Ríos

Escritor, asociado de Amnistía Internacional (sección peruana)


NOTA DE PRENSA

 

Metales Tóxicos: Organizaciones afectadas se reunirán en Lima para exigir al gobierno de Castillo atención de salud integral

 

En Perú, 10 millones de personas están expuestas a metales y sustancias tóxicas

 



Este 18 y 19 de octubre, integrantes de la Plataforma Nacional de Afectados y Afectadas por Metales, Metaloides y otras Sustancias Químicas Tóxicas, articulados en organizaciones de diferentes partes del país, llegarán a la capital para unificar una estrategia de exigencia de atención integral al actual gobierno del presidente Castillo.



Teniendo en cuenta el escenario político actual, en el que un nuevo gabinete buscará el voto de confianza, las organizaciones consideran que es el momento propicio para dialogar con los titulares de las carteras ministeriales correspondientes para que aprueben el Plan Especial Multisectorial de Atención a afectados por metales tóxicos.



Los representantes, que viajarán desde Amazonas, Áncash, Cajamarca, Espinar, Junín, La Libertad, Lambayeque, Callao, San Mateo, Loreto, Moquegua, Pasco, Puno y Huancavelica, esperan reunirse con la nueva presidenta de la PCM, Mirtha Vásquez, y los representantes del Ministerio de Salud, Ministerio del Ambiente, y Ministerio de Economía, para lograr la inmediata aprobación del Plan de Atención y consensuar la publicación e implementación con ejecución presupuestal de la Comisión Multisectorial Temporal para el Abordaje Integral e Integrado a favor de la Población Expuesta a Metales Pesados, creada con Resolución Suprema N° 034-2020-PCM.



‘’Somos más de 18 regiones afectadas que convivimos con metales tóxicos. Esperamos que la PCM nos reciba y se comprometa a garantizar nuestro derecho a la salud. También exigimos que el MEF incluya presupuesto para el año fiscal 2021 para que la Comisión pueda cumplir su trabajo. No es posible que niñas y niños sigan muriendo debido a la contaminación. No queremos iniciar medidas de lucha, así que esperamos que el Estado cumpla’’, sentenció Félix Suasaca, presidente del frente de defensa del río Coata en Puno.



Cabe señalar que estos días, las y los afectados, se reunirán para evaluar y reforzar su trabajo a nivel organizacional. Con esto buscan fortalecer su presencia a nivel nacional y garantizar la promoción de políticas en aquellas zonas donde las actividades extractivas, petroleras e industriales están afectando la salud de la población.



Finalmente, las y los voceros, que se reunirán por primera vez en modalidad presencial desde el inicio de la pandemia, aprovecharán su estadía en Lima para organizarse rumbo a su III Encuentro Nacional de Afectados/as por metales, metaloides y otras sustancias químicas tóxicas.




Mesa Técnica de Salud Ambiental y Humana

Contacto: Karem Luque - 951412661



16 de octubre de 2021